A los responsables (responsables!??) de  LA SECTA VIOLETA, nos gusta saber que se cuece fuera de nuestras fronteras (es decir, fuera de la Mágica y Misteriosa Isla de Kirrin), así que decidimos enviar corresponsales a dos de los eventos mas importantes de los que se realizan por tierras hispánicas. Primero enviamos a nuestra entonces becaria, Beegirl, a su primer "Euro Ye-Ye", para que nos explicara sus sensaciones. Más que sesudas criticas de los conciertos, queríamos "vivir" el ambiente que se respira, saber lo que nota una "primeriza" a tan magno acontecimiento. Para completar el artículo, nos pusimos en contacto con el sin par J.L.Navarro, para que nos hiciera las críticas de los conciertos... Beegirl, nos trajo lo que leeréis a continuación., J.L. Navarro.....¿Alguien sabe algo de Navarro? ¿ Fue abducido?,¿Se retiró a un monasterio del Tibet? ¿No encontró el camino de vuelta?..si algún día lo descubrimos, juramos teneros informados!.
Sí ya sé que ha pasado mucho tiempo desde el ultimo Euro Ye-Ye, pero como ya hemos explicado, problemas en nuestra sección de diseño nos han retrasado muchísimo, pero como lo que escribió Beegril nos gusta y esta lleno de pasión, hemos querido ponerlo.
El siguiente "sarao" al que queríamos enviar a alguien era al mítico Purple Weekend, pero nadie de la redacción tenía tiempo, (nuestro trabajo en la redacción es tan intenso..ejem...), así que al final buscamos en nuestra agendas alguien que fuese al Purple y que quisiera darnos su visión. Y al final después de.....una llamada, nuestras secretarias, ( tan eficaces ellas), convencieron a Eva Aller, (nuestra dj favorita), para que colaborara con nosotros, y ella, que es un encanto y nos adora, aceptó encantada... (a cambio de varias cajas de las míticas galletas de Miss Cordelia Plumcake, todo hay que decirlo...). Señoras y señores con ustedes.. Beegirl y Eva Aller.
                                     
 
EURO YE-YE 2007 por Beegirl

Al principio piensas: no estaría mal que fuera al Euro Yeyé... pero claro, un viaje así no se organiza solo... y pasan un par de veranos en los que sientes que te estás perdiendo algo importante. De repente... sabes que tienes que ir! Que es, sin duda, lo que más disfrutarás en verano... entonces viene cuando haces cuentas, tienes que cuadrar las fechas y te das cuenta de que mucha más organización es necesaria... Total: que llega un año en el que dices... bueno, yo... voy a ir! Cuando una llega a ese extremo ya bien poco importa: ni en qué condiciones ni nada! jajajajaajajajja
Cuando me fui a dar cuenta estaba en una furgoneta camino de Gijón (¡bien!), bien acompañada, discos de Soul sonando, dos Lambrettas preciosas en el remolque, y solo un destino posible... el Euro Yeyé.
Me había perdido un par de días, viernes ya, pero aún así me esperaban nada menos que tres noches enteras de temazos. ¡wow!, solo de pensar lo que iba a bailar ya era suficiente para que estuviera emocionada del todo. Al fin y al cabo era a lo que iba... y no había fallo posible.
Mira que está lejos Gijón, pues todo el camino con una sonrisa y deseando ver lo que me esperaba.
Llegamos, y de buenas a primeras me pareció de lo más agradable, supongo que mi predisposición también tenia que ver, pero bueno... eso es algo más que consigue despertar este festival, al menos en mí.
Montones de Scooters en las puertas de todos los hostales y pensiones, y un montón de detalles que hacen que desde el primer momento tengas claro que por fin estás allí.
Podemos dividir mí yeyé en actividades diurnas, y nocturnas. Mucha cosa quería hacer yo en tan poco tiempo, así que a pocas actividades diurnas pude acceder, más que nada porque destiné todo el día del sábado a la que creo que más valía la pena, y ¡ufff!, no puedo explicar bien cuánto la disfruté.

   

                                     
   

                         
     
Sábado de Scooter Run: nos apuntamos algo más de 200 personas. Montones de Vespas y Lambrettas que te tenían con la boca abierta todo el rato. ¡¡¡No paraba de pensar que menos mal que me había levantado!!! Un paisaje precioso, un día buenísimo y mirabas para un lado y ¡fiummm! pasaba una Vespa azul, ¡fiuuuuuuum! pasaba un “Yellow Submarine”...- ¡ah, no!,es una Lambretta preciosa!, (Sí, me impactó especialmente)-, y así todo el rato, babeando, la verdad.
El día fue genial, un paseo de lo más agradable, conocer algo más de Asturias, comida típica, sidra por todas partes... y la gente más agradable que encontré en toda la aventura del yeyé.
                             
     
Respecto a las noches, que es a lo que realmente íbamos... nervios, emoción... se acerca la primera... acicalamiento total... y ¡prisa! ¡Que los conciertos empiezan “pronto” y no quiero llegar tarde!
¡Oh! Hemos llegado... la discoteca Oasis, ¡por fin! Me habían hablado un poco de ella, así que al entrar me sorprendieron dos cosas: lo grande que era y... la poca gente que había . Era temprano y como es costumbre en casi todas partes, los conciertos se retrasan al menos hasta que haya un poco más de gente, esto fue lo que pasó cada día...
                             
     
Pero claro, de buenas a primeras hay música chulísima, así que ya se hace de lo más agradable estar ahí en la terraza aclimatándote , luego, un par de bandas en directo para meterte en situación y hacerte entrar en calor ( y tanto, ufffff), animarte a tope y ¡hala, halaaa, a darse al baile! Para esas horas hay mucha más gente, están las dos pistas (“blanco” y “negro”), bastante llenas, y también hay mucha gente en la terraza algo más relajada. ¡¡Yo no quiero ni pensar en parar de bailar!! ¡¡Y los tres días ahí dándole que estuve!!
Me gustó mucho la música de la pista de blanco, pero no quería perderme la otra tampoco, me gusta bastante el Soul, así que iba cambiando de aquí allá. Todo hay que decirlo, no llegó a convencerme la pista de negro y pasé casi todos los ratos en la otra.
                             
                                     
   
El primer día iba un poco despistada, no sabia a qué hora pinchaba quién, ni nada de eso, me dediqué a disfrutar y ya. El sábado me dí cuenta de que la discoteca estaba plagada de carteles con los horarios. La emoción... la emoción... y ya me enteré de más cosas... .al menos, de a cargo de quién fueron las dos sesiones que más me gustaron de todo el fin de semana.
La última pinchada del sábado y la primera del domingo fueron de esas en las que, ufff, canción tras canción te vas emocionando más y más, hasta que llega un momento que piensas: "vaya cara de tonta que debo tener" , y te sorprendes aplaudiendo como una loca, mientras respiras intentando saber cuál es la siguiente canción, hasta que dices ... toma tomaaa y ¡halaaa a bailar!
Al menos para mí, en esos momentos da igual lo cansada que esté, la euforia que me provocan las canciones me mantiene llena de energía para quemar en la pista.
¡Y qué manera de bailar! Pero vamos, yo y todo el mundo... es bonito ver a la gente disfrutando así, y además con cosas que te gustan tanto. Además, ¡todos tan guapos!
                                     
     

                       
         
Está más que claro que la música me encantó y, ¡¡sí, se me nota!! Me gustó tanto que ahora cada vez que escucho un temazo pienso... ¿sonó en el yeyé? Y todos me parece que sí, durante el tiempo que permanecí “consciente” en la pista... sonó muuuucho garage, bastante psicodelia y ¡nada de yeyé! El único tema en español que escuché fue “Triste y Solo” de Mi Generación, y el que con más cariño recordaré será el “Riding a wave” de The Turnstyle, pero ni que decir tiene, que sonaron temazos para todos los gustos.. The Fire, Bonnie St. Claire, The Who, Wimple Winch, Adam’s Recital, The Game, The End… ummmmmmm sigo, sigo?
Confieso que la noche que mejor lo pasé fue la del domingo, ya solo había una pista en la que intercalaban blanco y negro, pero oye, ¡qué bien! Puso el punto de Soul que le faltaba a mí yeyé. Y bueno, para mí gusto lo bordaron todos los pinchadiscos esa noche, porque hasta los ritmos que aparentemente menos me gustaban me tuvieron sin parar de bailar.
Y bueno, de todo lo bueno que viví queda relatar un poco los conciertos, esa parte tan importante que por lo que vi mucha gente se salta, ejem
Un par de bandas al día no hacen mal a nadie, y me parecen la manera perfecta de poner las pilas y entrar en calor para lo que va a ser una gran Allnighter!!
Total que de los días que estuve no me perdí ninguno.  Vi a Instant Flight, Los Imposibles, The Jaybirds, Five Aces y Máquina. Me encantó el de los Jaybirds, nunca los había visto y, bueno, me gustaban las canciones, sonaron bien  y tenían toda la actitud del mundo. Los Five Aces otros que tal, capaces de resucitar a un muerto y además, una banda de esas que es imposible que disguste a alguien.
                             
                                     
     
Instant Flight no me gustaron demasiado la verdad, dudaba de si era culpa mía y era que no tenia un finde demasiado psicodélico, pero no... no me gustaron y ya. El domingo con Máquina se demostró que sí podía meterme en la historia psicodélica, y dejarme llevar lo necesario, tenia mis reservas sobre si me gustaría ese concierto, ya que después de la caña de los Five Aces... pero no, la verdad es que a mí, Máquina, (con altibajos, eso sí) consiguieron engancharme y hacerme disfrutar. Y bueno, he dejado para el último el concierto con el que me quedo … siiiiiii el de Los Imposibles!! Qué buenos son, y cómo de bien me lo paso en sus conciertos. Nótese que fue el rato del festival que más calor pasé con diferencia! ¡Qué manera de bailar!!! Si por mí fuera vería todos los días a estos chicos un rato antes de salir, hala... sonrisa, marcha y ¡a la calle! … ojalà....
Respecto a los conciertos, solo me queda decir que me quedé con lástima total de perderme a los Phantom Keys, pero no había manera de llegar a tiempo.
                                     
                             
                   
                                     
   
Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! El despertador: te duele hasta el alma y es lunes, noooooooooooooooooo eso es lo que más duele de todo!!! Se ha acabado (y muy rápido!), ha llegado la hora y te das cuenta de que por mucho que pensaras que era difícil ir a Gijón, lo realmente difícil es volver de allí.
Si por mí fuera, sin duda, todos mis fines de semana serían así. Mira que ya me gusta sonreír... ¡pues sonreiría muuuucho más!
Total, que sin ningún tipo de duda, el verano que viene haré lo que pueda por no perderme ni un minuto de este festival que verano tras verano, da la posibilidad a un montón de gente de disfrutar de lo que más nos gusta en un entorno perfecto para hacerlo.
Supongo que os parecerá extraño (incluso mentira jajajaj), que no cuente nada malo, pero os diré que, al menos esta vez, yo no fui a 1000 km para buscar pegas, fui para disfrutar de lo que me gusta y eso fue lo que hice, y además, ¡mucho! Y conste, que no tuve que esforzarme para hacerlo.
                                     
   
 Y después de la crónica con toda la pasión, de una "novel" como nuestra "Secretaria Hip" Beegirl, pasemos a la critica de una persona  curtida en mil batallas de este tipo, (pese a su juventud), la sin par Eva Aller.
                                     
   
PURPLE WEEKEND por Eva Aller:

 El Purple Weekend empezó para nosotros al final del concierto de Deluxe por causas ajenas a nuestra voluntad y a las de Iberia.
Es innegable el talento y creatividad de Xoel, que ya con los Covers y después con la Elefant Band logró cautivar a muchos como yo. Pero a mí lo que hace ahora me deja bastante indiferente, la verdad.

                                     
         
Y llegó el gran momento, el sueño hecho realidad, Ian McLagan a unos pocos metros de mí. Lo más cerca que podré estar nunca de los Small Faces. Escuchar eso de que el concierto de este hombre fue una mierda (¡con perdón!) me indigna. Lleva tocando más de 40 años… ¿alguien esperaba un tributo a los Small Faces? Pues no, un hombre de su talento y trayectoria no puede resumir su carrera en los pocos años que estuvo con los Small Faces.
Su trayectoria con los Faces y su vida musical posterior son prácticamente desconocidas para ésta que escribe. Soy fan de los S.F. rozando lo enfermizo, por eso me quedo con un momento del concierto. Un regalo para los sentidos: una preciosísima versión del Itchycoo Park que me hizo llorar y que no convenció a todos…
Conocerle ha sido un sueño hecho realidad, y poder charlar en el backstage durante un buen rato con él algo que no olvidaré nunca.
Si como músico le doy un diez, como persona un quince. Amable, dulce, cercano como el que más, me cautivó con un ratito de charla contándome cosas como que él y Ronny Lane estuvieron en 1966 de vacaciones en Ibiza y muchas otras que me guardo, jejeje…
                                     
   
Del viernes destacaría la brutal versión del Arnold Layne de Los Gurus. Sencillamente genial. Un grupo que redescubrí el León y al que prometo prestarle más atención a partir de ahora.
Mi pasión por los Fortune Tellers me vence. Se comieron el escenario. She’s my pride, Angel over me… Desde luego que dan mil vueltas a algún grupo de esos ingleses que aparecen en los carteles con letras más grandes.
Dean Parrish (Phil Anastasia en sus tiempos de Doo Wop) muy correcto, divertido, dicharachero y entregado a un público enloquecido en primera fila por el “I’m on my Way”. Pero para mí es un hombre de un solo hit que hizo furor en la escena Northern Soulera. Como estupendo acompañamiento, los Teenagers de Granada, un grupo con grandes méritos por sí solos.
The Thrills, más frío que calor. Como el que oye llover. Un grupo que no me motiva ni me dice gran cosa. Realmente, una se pregunta qué hacían en un festival como éste.
                                     
   
El sábado visitamos la exposición de Pablo de La Cruz, que fue como una especie de Magical Mistery Tour por diferentes lugares y recuerdos. Un poco de “todo eso” que llena nuestras vidas y queda en el recuerdo materializado en forma de carteles, entradas, portadas…
La obra del ibicenco Marcos Torres se caracteriza por la explosión de colores y motivos Pop en tamaño XL. Genial.
Las actividades culturales y culinarias fueron incompatibles con los Bongolian. Mi cuerpo no daba para más tras una allnighter en la que no bailar era pecado. ¡Pero llegamos a los Phantom Keys! ¡Brutales! ¡Ni el día ni la hora auguraban un éxito igual! Un 10. Garage y R&B en estado puro con un “Gran Café” abarrotado.
Muy buenos The Men, uno de los grupos triunfadores entre el público a pesar de abrir la tarde. Combo formado por supervivientes de grupos como los Sinners y otros posteriores.
Farrah… poco honor hicieron a su nombre, aunque mil veces mejores que los Thrills.
Los Creeps muy bien, animando a los molestos calimocheros de primer fila, tocando repertorio de sus 2 primeros discos. Por desgracia el sonido no los acompañó y su actitud fue un poco fría y distante. Mejor no hablo de los looks, aunque han mejorado infinitamente con respecto a su época “Blue Tomato”.
Y cerrando, The Knack… “Se nos acaba el repertorio”, decían… vamos a hacer unas versiones de los Beatles y de los Doors pa la chavalada… y se quedaron tan anchos. No, no me gustaron. No entiendo por qué este grupo fue elegido para cerrar. Si bien el aperturismo y el eclecticismo del público es una característica innegable del P.W., quizás un guiño a su esencia original no hubiera estado mal. Es solo una opinión, claro.
Y de la música en directo, pasamos a la enlatada.
Dos de mis sets favoritos del fin de semana: el de Quique Varela el viernes y el de Michael Wink, que también me gustó muchísimo. Mucho Soul esta edición, la verdad.
                                     
     
               
       
Siento reconocer que la sala de arriba la pisé bien poco. Un ratito del set de José María Rey, una ratito del de Juan de Pablos, una canción del de Miqui Puig…
El arrogante Eddie Piller se podía haber ahorrado sus discos de Tom Jones y su Northern Soul zapatillero. Sí, creador del sello Acid Jazz, bla bla bla… un fraude como pinchadiscos. Pagar a un tipo para que venga con esos aires de grandeza a “descubrirnos” a los Small Faces tres veces en cinco temas... ¡Ejem! A ver si se entera de que el público español también sabe de música y que aquí hay producto nacional pa dar y regalar… se acabó eso de que “todo lo de fuera es mejor”
El año que viene, más.
                                     
       
Fotos de los archivos personales de: "Beegirl", Eva Aller, Sara Iñiguez Rubia.,  Javier Ferrera y Myspace Euro Yeye. Mil gracias amigos!