El siguiente artículo apareció por primera vez en el número 7 de la revista NDF ("Nuestros Discos Favoritos", una publicación creada por la tienda de discos Bloody Mary de Irún) en marzo de 2003 y se escribió con motivo de la reedición en vinilo de los álbums de los Downliners Sect en el sello Munster. Más tarde, en febrero de 2007, se hicieron algunas correcciones y puestas al día para su publicación en un blog.
Ahora lo hemos convertido en un repaso a toda su carrera y en un recordatorio de que todo su material de los 60 sigue -de momento- reeditado en vinilo, principalmente gracias a dos sellos de este país que en teoría se deben encontrar sin dificultad en las tiendas y catálogos de venta por correo.
Dado que continuamente hay noticias en el universo Sectual, algunas de ellas se recogen en esta revisión, aunque no se intenta en absoluto ofrecer información exhaustiva de todas las actividades recientes del grupo.
                                         
 
THE DOWNLINERS SECT: MÁS PUNKS QUE TÚ DESDE 1963
Uno de los grupos con los que la historia ha sido más injusta han sido los Downliners Sect, a veces por falta de suerte y a veces por sus propios errores. Son un ejemplo de coherencia con sus propias ideas y de cabezonería ante la evolución de la música de su tiempo. Su historia es la de unos chavales que forman un grupo para hacer lo que les gusta sin dar explicaciones a nadie y tienen la suerte de poder vivir de ello. Posiblemente fue su falta de pretensiones lo que les hizo pasar casi inadvertidos entre los grandes nombres de la época. Sin un mánager bien orientado para moverlos en ambientes más provechosos y sin un contrato discográfico como el de la mayoría de sus contemporáneos, su nombre es aún hoy una nota a pie de página de las “enciclopedias del Rock”.
                         
     
                           
   
I want my vinyl back
Muchos de los aficionados actuales conocieron a los Sect a través de las reediciones que Charly publicó en 1976-1977 (y que salieron aquí a través de Auvi) o las de Line de principios de los 80. Desde entonces tanto sus tres Lp’s de los 60 como el material de singles y Ep’s se encontraba oficialmente descatalogado en vinilo salvo recopilaciones (también ya descatalogadas) en sellos como Decal (“Cross Section”, 1987) o Hangman (“The Birth Of Suave”, 1991).
Hace unos años esta situación se arregló gracias a la labor complementaria de dos sellos españoles: Primero fue Penniman , de Barcelona, quien reeditó en 1999 su primer e inencontrable Ep, y en 2000 los dos temas de su primera maqueta en forma de single (ambos discos reeditados de manera legal por primera vez) y un incendiario 10” en directo grabado en Suecia ese mismo año. Dos años y pico más tarde el sello vasco-madrileño Munster hizo lo propio con los tres Lp’s oficiales que el grupo sacó en los 60, con contenido extra y notas del sectmaníaco Mike Stax, además de una recopilación, “Insecticides”. En ésta se incluyen los dos temas de su primera maqueta, su primer Ep (ambos en Penniman), los del Ep “Sick Songs”, canciones de singles no añadidos a los extras de los Lp’s y los tres temas de la última formación, aparecidos en Suecia en 1969, que habían sido reeditados un par de veces.
Pero no todo su material publicado en los 60 estaba recuperado hasta que en 2007 Penniman reeditó el último single publicado por el grupo en vida bajo el nombre de “Don Craine’s New Downliners Sect”: “Roses”/”I Can’t Get Away From You”.
Aunque hay que agradecer a Munster que pusiera remedio a años de injusticia discográfica, no está de más apuntar que el sonido es mejorable (el vinilo de 220g. no es por sí solo garantía de buen sonido) y que la parte gráfica merece un serio tirón de orejas, tanto por la reproducción de las portadas como por el diseño de las contraportadas. Creo que la ocasión merecía un poco más de cuidado en todos los aspectos. Desde luego, el esmero puesto por Penniman en sus ediciones es muy superior.
Con prácticamente todo su legado reeditado en glorioso vinilo (¡y en este país, quién iba a decírnoslo!) no hay excusa para no sumergirse de lleno en una de las páginas más jugosas del Rhythm and Blues británico de los 60. Pero hagamos un poco de historia...
                 
   

   
                 
                                         
   
Orígenes y formación
A finales de los 50 Londres era un excitante caldo de cultivo de estilos aparentemente enfrentados pero que se influían mutuamente de manera espontánea: el Rock and Roll americano había supuesto un gran impacto tanto en lo social como en la industria, y muchos artistas británicos lo adoptaron con bastante éxito en algunos casos. El Jazz tradicional, por otra parte, era la música en vivo más popular y la que se solía programar en los bailes de fin de semana, dando lugar a la aparición de muchos clubs. Otro género en auge, y de bastante éxito durante un tiempo, fue el Skiffle, un sonido autóctono que mezclaba los dos estilos citados con elementos de Blues, Folk y Country y que se caracterizaba por el empleo de instrumentos acústicos y de fabricación casera. Lonnie Donegan era la mayor figura del Skiffle, y Don Craine, futuro líder de la Secta, fue uno de sus muchos seguidores. Pronto se hizo habitual de los locales pioneros en los que se reunían los aficionados, como el 2I’s o el Heaven & Hell, dos garitos contiguos situados en el Soho.
Precisamente en el Soho se centraba casi toda la actividad musical en aquellos años. Con los tres estilos citados convivían, con su público propio y sus clubs especializados, géneros como el Jazz moderno, la música caribeña y el Folk. Todos ellos tendrían su importancia en los próximos años.
Con el cambio de década los músicos londinenses más inquietos encontraron una fuente de inspiración hasta entonces poco explorada: el Blues y el Rhythm and Blues, despreciados por los músicos más elitistas pero que en manos de la nueva generación de intérpretes iban a dar origen a un nuevo lenguaje. Primero se accedió al Blues a través de artistas como Leadbelly o Big Bill Broonzy, que contaban con gran predicamento entre el público de Folk. Pero fue el sonido eléctrico del Blues de Chicago el que cautivó a los más jóvenes a través de Howlin’ Wolf, John Lee Hooker, Jimmy Reed, Muddy Waters y demás.
Poco a poco fue tomando forma una nueva escena, capitaneada por músicos como Alexis Korner, Cyril Davies o John Mayall, que tomó el relevo al R’n’R, al Jazz tradicional y al Skiffle, cuyo éxito se desvaneció en poco tiempo.
El R&B encontró su público natural en un nuevo contingente juvenil de reciente aparición: los modernistas o “mods”. Sin que éste sea lugar para profundizar en el fenómeno, su relación con esta historia es que ellos formaron la base social que aupó a este sonido hasta convertirlo en la “nueva” música juvenil. Si la primera ola de éstos tenía el Jazz moderno como banda sonora para su obsesión por la ropa continental, la segunda hornada abrazó el R&B como su música propia, abriendo de paso la puerta a todos los sonidos negros procedentes de América.
Muchos de los primeros asistentes a los clubs donde se programaba R&B formarían parte en poco tiempo de importantes grupos de los 60: Brian Jones y el resto de los futuros Stones, gente de Manfred Mann, Pretty Things, Yardbirds, Who, etc... Clubs como el Flamingo, The Scene, el Eel Pie Island, el Crawdaddy y demás, muchos de ellos ya fuera del Soho, se convirtieron en punta de lanza del nuevo sonido. Y como no, los futuros miembros de los Sect, que aún eran unos críos, asistían a todas las actuaciones que podían.
                                         
    Don Craine había tocado ya de modo semiprofesional con varios grupos de Skiffle en la época del 2I’s, igual que otro futuro Sect, Terry Gibson, metido en grupos de R’n’R. Don era un gran fan de Chuck Berry, Little Richard y Jerry Lee Lewis, sin olvidar sus raíces Skiffle. Hacia principios de los 60 intentó formar varios grupos de R&B hasta que consiguió dar forma a los Downliners (nombre inspirado en el tema de Jerry Lee Lewis “Down The Line”), un grupo que contaba ya con el batería John Sutton, coleccionista de viejos discos de 78 rpm de los años 20 y 30 y que se quedaría con los Sect casi hasta el final. Tras unos bolos en Francia, Don despidió a todo el grupo menos a John y se puso a buscar miembros para afrontar los compromisos pendientes. A su anuncio contestó un batería que no tuvo inconveniente en reciclarse como bajista en, literalmente, dos días; se trata de Keith Grant, fan de Bo Diddley y Jimmy Reed, otro pilar fundamental pues compartiría con Don las tareas vocales. Añadieron entonces la palabra “Sect” a su nombre por sus connotaciones “subterráneas” acordes con la incipiente escena.  

                                         
   
Su primer concierto tuvo lugar en un festival con varios grupos donde ellos fueron los únicos en tocar R&B. Al ser éste un estilo relativamente nuevo, el público ni se dio cuenta de su evidente falta de ensayos. Poco después Terry Gibson puso un anuncio buscando grupo, y la madre de Don (mánager del grupo durante la mayoría de su carrera) le ofreció el puesto de guitarra solista. A Terry ya lo tenían visto de la época de los Downliners y su estilo fuertemente influído por Cliff Gallup (de los Blue Caps de Gene Vincent) les venía de perilla. A los dos o tres meses decidieron hacer una grabación para buscar actuaciones. Eligieron dos versiones: “Cadillac” de Bo Diddley, y “Roll Over Beethoven” de Chuck Berry, que prensaron en un acetato con la etiqueta “Downliners Sect-R&B”, para que los dueños de los garitos se enteraran de qué iba la cosa. Estos dos temas fueron reeditados por Penniman en un single en el año 2000.
De cabeza a la vorágine
Por entonces, la escena R&B empezó a hacerse popular. Hasta entonces el mercado Pop británico se nutría de sucedáneos locales de ídolos americanos, algún resto de la otrora floreciente escena propia de Rock And Roll, grupos tipo Shadows, producciones del gran Joe Meek, etc… Liverpool todavía se estaba gestando como vivero de grupos de éxito, y los grupos de jóvenes ruidosos con guitarras aún no habían tenido una verdadera oportunidad. Mientras tanto, los Beatles aún estaban pateándose los clubs de Hamburgo, sin sospechar aún que su éxito inicial abriría las puertas de golpe a cientos de grupos similares.
El R&B británico tenía muchos valores que el Punk rescató 15 años después: no había que parecer un ídolo juvenil para estar en un grupo, ni ser un virtuoso, ni saber comportarse en sociedad, ni vestir con ropa cara. La oportunidad perfecta para un montón de gente de meterse en un mundo más estimulante que la vida laboral. La principal meta de nuestros amigos era evitar el trabajo “normal”, divertirse tocando lo que ellos querían y moverse por ambientes excitantes. Los Sect habían estado tocando en el Flamingo, donde los Stones los habían visto ensayar. A Andrew Loog Oldham, su mánager, no le hizo gracia la competencia y presionó al club para que no volvieran a tocar allí. Entonces el club rival (Studio 51, en el Soho) les contrató como grupo residente. Era un local subterráneo donde la gente se apelotonaba y la humedad se condensaba hasta caer en gotas desde el techo.
   
               
       
                                         
   
Una noche, dos tipos mayores de juerga por el barrio entraron por casualidad y quedaron muy impresionados por el ambiente. Trabajaban en una compañía cinematográfica que tenía un sello dedicado a los efectos de sonido. De hecho, más que la música, lo que más les interesaba era capturar el “ambiente”, y por ello les propusieron grabar una actuación. Su primer Ep, “Nite At Gt. Newport Street”, que financió el mismo grupo, salió de estas grabaciones, e incluía sonidos como los pasos de la gente bajando por las escaleras y cosas así. Este disco incluye cuatro versiones representativas de su repertorio: temas de Chuck Berry, Jimmy Reed, Booker T. y Bo Diddley. Las 400 copias del disco volaron en cuestión de semanas e incluso llegó a sonar en las radios piratas de Suecia.
Poco más tarde entró en el grupo Ray Sone, un fanático de Sonny Terry y Brownie McGhee, al que conocieron en el Studio 51 una noche en la que se puso a acompañar al grupo espontáneamente tocando la armónica desde el público.

El negocio es el negocio
La industria musical estaba cambiando diariamente y nadie podía permitirse perder su oportunidad de hacer dinero. Mike Collier, un agente de Campbell-Connelly (Cee Cee Productions) les ofreció un contrato de producción para representarles. Esto quería decir que, mientras la madre de Don seguía ocupándose de las actuaciones, él se encargaba de alquilar un estudio cuando había tiempo y presupuesto para ello y después vendía la grabación a las compañías. Éstas no contrataban al grupo, sino que publicaban un material ya hecho.
Collier les dio a elegir en qué compañía querían publicar sus discos. Tras descartar algunas que ya tenían grupos potentes en los que invertir dinero y publicidad, Don se decidió por Columbia (no la misma compañía americana del mismo nombre), ya que según él sus prensajes tenían mayor calidad.
La relación del grupo con el negocio musical era curiosa: no pertenecían por contrato a ninguna discográfica, sino que estaban comprometidos con Collier y sujetos a su peculiar manera de trabajar, mientras sus asuntos económicos estaban en las fiables manos de la madre de Don.
Esta situación les daba una independencia que tenía sus ventajas y sus inconvenientes. Por una parte, el que la señora Craine les manejase los cuartos era una garantía de que se llevaban el 100% de lo que les correspondía. Otros grupos de más éxito, con una legión de parásitos forrándose a su alrededor, no podían decir lo mismo. No eran un grupo grande pero sí con bastante actividad en directo, y por lo explicado, con más ingresos que la mayoría (o mejor administrados). Por otra parte, en el asunto de las grabaciones, éstas se tenían que hacer casi siempre a salto de mata, aprovechando horas intempestivas de estudio (que salían más baratas), y a veces después de volver de un bolo, por lo que no siempre había temas preparados para grabar. Entonces Collier aparecía con temas procedentes de editoras americanas que recibía a través de Cee-Cee. Grabar con estas presiones jugaba a veces en contra de los deseos del grupo en cuanto a la elección de material, pero daba a sus discos una espontaneidad y una frescura que, aun no siendo buscada conscientemente, es parte del atractivo de los Sect.
                                         
   
It’s 1964, OK… All across the UK…
Sin duda, el mejor año de los Sect. Todo lo que después se convirtió en leyenda viene de esta época, desde el gorro estilo Sherlock Holmes de Don (y resucitado con gran éxito por Billy Childish, uno de los mayores admiradores del grupo) hasta sus salvajes shows. Apenas nadie podía toserles en directo y eso lo tenían muy en cuenta los grupos más importantes, que procuraban evitar tocar con ellos. Si repasamos los anuncios de música en directo publicados en las revistas musicales de la época veremos que los Sect tuvieron pocos días libres durante aquel año. Pero era necesario que esta reputación de excelentes músicos en se reflejara pronto en reluciente vinilo que les abriera las puertas del mercado discográfico.
Su debut con Columbia fue el single “Baby What’s Wrong” (de Jimmy Reed) / ”Be A Sect Maniac” (composición del grupo y firmada por Collier), y al poco tiempo se embarcaron en la grabación de su primer LP, “The Sect”, que no era más (ni menos) que un reflejo en estudio de su set en vivo. De hecho, la grabación se hizo prácticamente en directo, sin emplear más mezclas que las estrictamente necesarias. Para ellos, es el único disco que refleja realmente el sonido del grupo en el momento de ser editado, y el Lp del que aún hoy se sienten más orgullosos.
 

                                         
   
 Lo componen versiones de Jimmy Reed, Chuck Berry, Bo Diddley, Inez & Charlie Foxx, Willie Dixon, etc... junto a otros clásicos de R&B menos conocidos además de algún tema propio que su representante no tuvo escrúpulos (de nuevo) en co-firmar. Clásico tras clásico, este disco es uno de los ejemplos más claros del R&B callejero y Punk (valga el término) británico de los 60, y que nada tiene que envidiar a discos del mismo año de grupos tan importantes como los Rolling Stones o los Yardbirds, y eso incluye hasta la portada. La reedición de Munster cuenta con dos temas extras con respecto a la edición original, que son las caras A de sus dos primeros singles, “Baby What’s Wrong” y “Little Egypt”. Esta última, una versión de los Coasters a la que acompañaba “Sect Appeal” en la cara B, alcanzó los primeros puestos de las listas suecas, donde los Sect se convirtieron en un grupo de éxito. El año acabó con un nuevo single, “Find Out What’s Happening” / ”Insecticide” (una nueva referencia al nombre del grupo firmada, cómo no, por Collier además de Don y Keith): dos buenas muestras de su mejor cosecha, y con la perspectiva de unas actuaciones en Suecia.
                                         
   
1965: El que se mueve no sale en la foto
En primavera del 65, Ray Sone fue despedido por perderse una actuación y se le reemplazó con Pip Harvey, que además tocaba la guitarra y el banjo. Con él se embarcaron ese verano hacia el país escandinavo, donde eran verdaderas estrellas. Uno de los momentos cumbre de la historia de los Sect tuvo lugar en su actuación en el Ice Stadium de Estocolmo, donde 10.000 fans histéricos obligaron a la policía a interrumpir el show a la tercera canción, ya que gran parte de los asientos habían sido arrancados de cuajo, seguramente a manos de algún futuro directivo de Ikea. El grupo tuvo que reanudar el bolo, ya que aún no había tocado su éxito “Little Egypt”, momento en el que volvió a estallar la furia vikinga. El grupo acabó la actuación escoltado por la pasma por su propia seguridad, ya que el escenario fue invadido por suecos y suecas presos de la Sectmanía más agresiva.
Antes de su viaje al norte se publicaron dos singles que daban una pequeña idea de lo que avecinaba: “Wreck Of The Old 97”/”Leader Of The Sect” y “I Got Mine”/”Waiting In Heaven Somewhere”. “Wreck...” era un standard americano de los años 20 que grabaron muchos artistas de Country, mientras que “Leader Of The Sect” fue el único tema en el que los Sect no tocaron una nota, ya que Mike Collier (que también lo firmó) usó para la base instrumental una cinta que había recibido de América para ahorrar tiempo de estudio. Los dos temas del otro single serían incluídos en el segundo Lp. La cara A era un standard de sabor Skiffle y Hillbilly y la cara B un tema propio bastante decepcionante.
Definitivamente, éste fue un año de extravagancias para el grupo, y una de las pruebas es el Ep “The Sect Sing Sick Songs”, que recuperó “Leader Of The Sect” y tres temas más: “I Want My Baby Back”, “Midnight Hour” y “Now She’s Dead”. Este disco es una buena muestra del espíritu anticomercial y del extraño sentido del humor negro que les caracterizaba. Temas escabrosos, efectos “de miedo”, letras irreverentes con el más allá, historias de cementerios, etc... Entronca perfectamente con el espíritu de gente como Screaming Lord Sutch, otro gran aficionado a lo “oculto” en clave de cachondeo, con los dramas quinceañeros de las Shangri-Las, e incluso con algunas producciones de Joe Meek cuyo resultado era un esperpento no buscado sobre la vida después de la muerte y esas cosas. Por supuesto, en la BBC no quisieron ni oir hablar del disco.
                                         
Pero hete aquí que lo “peor” estaba aún por llegar: Sobre el Lp “The Country Sect”, todo el mundo está de acuerdo en lo mismo: no hizo nigún favor a la carrera del grupo. Sacar un Lp basado en un repertorio de Country and Western en el “Swinging London” de 1965 era un suicidio comercial. Aun así, el disco se llevó a cabo sugerido por Mike Collier y apoyado por Don Craine en contra del resto del grupo y con la expresa oposición de Terry. Don vio el disco como una oportunidad de hacer algo diferente al resto de grupos de su entorno y volver a sus raíces Skiffle, sin entrar en otras consideraciones. Pero había unos cuantos inconvenientes. Para el tipo de público potencialmente interesado en los Sect, el Country era cosa de abuelos. Una cosa era adaptar un viejo tema de ese estilo para rellenar un Lp y otra muy distinta era hacer uno entero. Por otro lado, el fuerte de los Sect y su principal fuente de ingresos eran las actuaciones en directo. Con un disco así las posibilidades de ser contratados disminuían de golpe, temiendo en los clubs que el repertorio se basara en un sonido tan impopular. Pese a todo hay que reconocer que el disco no sólo no era nada malo, sino que tenía grandes momentos. “Ballad Of The Hounds” es uno de ellos y en él canta Pip Harvey (desafinando, eso sí). “Bad Storm Coming” era un tema que Don había escrito años antes de formar los Sect, influído líricamente por poemas de un Bob Dylan antes de ser conocido que había leído en una revista político-artística.
   

   
                               

   
Este tema salió en single al mismo tiempo que otro tema similar, “Eve Of Destruction”, de Barry McGuire, y en su cara B llevaba “Lonely And Blue”, un plagio clamoroso del “Honest I Do” de Jimmy Reed. La reedición de Munster recupera como extras los dos temas del single Wreck...”/”Leader...”. El grupo no ocultó su decepción por las consecuencias del disco, y decidieron no tocar nada de él en directo.
Para acabar el año por la puerta grande, Pip Harvey, amigo de meterse en líos, desapareció sin dejar rastro, aparentemente por problemas con la ley y dejándolos de nuevo en cuarteto.
     
                               
                                         
   
1966: Liverpool 4, Londres 0
Al mismo tiempo que ocurría todo esto, el R&B comenzaba a perder público en favor de otros sonidos. Los grupos se atrevían a escribir más material propio y a experimentar, y la gente se estaba abriendo a sonidos más cercanos al Pop, al Soul o a la naciente Psicodelia. Los grupos con órgano y sección de viento se hicieron muy populares en el circuito de clubs. Por eso, cuando intentaron arreglar la situación ya era algo tarde. Su siguiente single, “All Night Worker”/”He Was A Square” fue claramente una intención de congraciarse con el R&B.
               
         

 
                                 
   
Una intención que dejarían patente en su tercer Lp, “The Rock Sects In”. Una vuelta a lo básico, donde el R&B y el Rock and Roll eran los protagonistas, con versiones de Little Richard, Chuck Berry y Bo Diddley, clásicos como “Fortune Teller”, temas como “Brand New Cadillac”, de Vince Taylor y otros que rozaban el Rockabilly (de hecho, casi un plagio de Bill Haley en “I’m Hooked On You”) y grandiosos temas propios como “Everything I’ve Got To Give” y “Outside”. Incluso pueden haber sido los primeros europeos en versionear a los entonces pre-Velvets Lou Reed y John Cale con “Why Don’t You Smile Now”. La reedición de Munster incluye “All Night Worker” y la cara A de su siguiente single, “Glendora”, uno de los temas favoritos de los sectmaníacos de siempre. Este tema salió con el magnífico “I’ll Find Out” en la cara B.
       
                   
                                         
   
La escena musical había cambiado mucho y ellos habían vuelto atrás. Llegados a este punto, los Sect no se veían con ganas ni vocación de meterse a hacer música con sitares, ni de experimentar con melotrones ni de cambiar de estilo. Los Beatles eran muy buenos en lo suyo, pero ellos no iban a ser un grupo más de los muchos que se subían al carro de su sonido. Su último single fue “The Cost Of Living”, un tema de Graham Gouldman que Don y Keith grabaron con gente ajena al grupo para terminar su contrato con Mike Collier, y “Everything I’ve Got To Give” (del reciente Lp) en la cara B.
El ritmo de actuaciones iba bajando peligrosamente, en parte porque el sonido de los Sect estaba pasado de moda y en parte por el tremendo auge de las discotecas cuyo ambiente era diferente al de los conciertos de Beat o R&B, y donde se experimentaba con drogas y luces psicodélicas. A veces el grupo tocaba como “intermedio” de una sesión de discoteca. Las actuaciones se empezaban a limitar en su mayoría a lugares lejanos a Londres. Incluso se pensó en meter un organista, pero Terry creyó que no tenía sentido seguir, y con él se fue Johnny.
   
1967: Apaga y vete
El grupo decidió darse un respiro durante unos meses, que Don aprovechó para viajar a Irlanda y reencontrarse con sus raíces (es un republicano furibundo) y Keith dedicó a pasar más tiempo con su familia. Con las ideas algo más despejadas, Don decidió reflotar el grupo, al que llamó New Downliners Sect, con Keith, un par de mercenarios y el  futuro teclista de Procol Harum, Matt Fisher, que les duró muy poco. Se le sustituyó con Barry Cooper. Con él grabaron un single en Pye aparecido con el nombre de “Don Craine’s New Downliners Sect”: Una versión de “I Can’t Get Away From You” de los Remains (sí, los mismos) que les propuso la compañía y un temazo en la cara B, “Roses”, escrito expresamente para aprovechar el recién incorporado órgano. Por desgracia, este camino no tendría continuidad. Pese a ser uno de sus temas más apreciados (y cotizados) décadas después, en su momento “Roses” sonaba más a 1964 que a 1967, y eso el público lo tenía en cuenta.

                                         
   
A finales de primavera Don tiró la toalla, dejando a Keith al frente de unos Downliners Sect (sin el “New” delante) en los que él era el único miembro original. Con ellos grabó en 1968 tres temas más en una onda más “hard” y psicodélica, con ecos de Hendrix o Cream: “White Caterpillar”, “Lord Of The Rings” (Keith Grant es un fanático de Tolkien) y “Spider”. Curiosamente, estos tres temas aparecieron sin conocimiento del grupo al año siguiente sólo en Suecia, en tres Ep´s diferentes del sello Jukebox compartidos con otros grupos y empleando fotos de la formación antigua. Estos tres temas fueron reeditados en 1984 como “White Caterpillar” en el sello sueco Garageland y en 1998 repirateados en vinilo amarillo por el sello Op Art como “Swedish Adventures”. En ninguna de estas reediciones se usaron imágenes de esa formación, sino de la del quinteto de tres años antes.
                                         
   

     
Perdidos en el espacio
Tras la debacle, Don volvió a Irlanda y a la vista del éxito de formaciones similares, formó en Londres un dúo de Folk irlandés llamado Finnegan’s Wake, con el que recorrió el circuito de pubs irlandeses. Después de eso formó Loose End, un dúo de Folk y Blues acústico con el ex Black Cat Bones Paul Tiller y abrió un pub con música en vivo.
Keith Grant estuvo con un grupo llamado Punchin’ Judy, que comercialmente tuvo poca repercusión, hasta 1974 y después estuvo girando por América y Francia. También colaboró como músico en directo en giras de artistas americanos de Rock and Roll junto a Terry.
                                         
   
Terry Gibson es el que más tiene que contar de este período. Se convirtió en un guitarrista muy solicitado (usando el nombre de Terry Clemson) y acompañó a varios artistas hasta que en 1969 se unió a los Houseshakers, uno de los primeros grupos de la escena R’n’R revival que llegaría a su punto álgido en los 70. En este grupo cantaba Graham Fenton, futuro cantante de Matchbox. Estuvo con ellos unos tres años, en los que además acompañó como músico en directo a sus primeros ídolos como Gene Vincent, Chuck Berry, Bo Diddley, Edwin Starr, Temptations, Screaming Lord Sutch, Hank Mizell, etc... En el 73 formó los Hellraisers, otro grupo legendario en la movida Teddy Boy junto a Fenton, hasta que éste recibió la oferta de cantar en Matchbox y el grupo se deshizo. En ese momento alguien le sugirió la idea de reformar los Downliners Sect.
                                         
   
No Elvis, Beatles or the Rolling Stones in 1977
En ese mágico año varios acontecimientos propiciaron el interés por los Sect: En un intento típico de algunas compañías por esa época para hacer “colar” el viejo material a las nuevas generaciones, Charly reeditó los tres Lp’s de los Sect con la leyenda “Punk From The Vaults” en la portada, así como el Ep “Sick Songs” y el single “Little Egypt”. En los USA, mientras tanto, los artículos de Greg Shaw en “Bomp!” azuzaron el interés de los coleccionistas y aficionados por los grupos británicos que no llegaron a formar parte de la famosa “invasión”. Los Sect eran un grupo casi desconocido en aquel país y tenían todos los elementos para convertirse en un grupo de culto en ciertos sectores. Dado también el éxito de grupos con influencia del R&B como los Bishops, Dr. Feelgood o Eddie & the Hot Rods, la ocasión parecía propicia, y tras unos primeros contactos la reunión de la formación original era un hecho. Sin embargo poco después John Sutton les abandonó para unirse a la Pasadena Roof Orchestra y Paul Holm (ex Syndicats y Bluesology -el grupo de Elton John en los 60-) se unió como nuevo batería. Don se trajo a Paul Tiller a la armónica y con esta formación se grabó el excelente single “Showbiz”/”Killing Me” en el sello Raw Records (hogar de leyendas como los Gorillas de Jesse Hector o los Users) y un LP también llamado “Showbiz” con un 100% de temas propios que no saldría hasta el 79 en el sello alemán Sky Records. En él dieron rienda suelta a su viejo poderío en temas que, aun sonando contemporáneos, retenían gran parte de su viejo sonido marca de la casa: R&B y R’n’R sin tonterías. Poco después perdieron al nuevo batería y se incorporó el ex Killing Floor Rod De’Ath.
                                         
       
No sé si es con él o aún con Paul Holm con quien grabaron un clásico de la “Punxploitation”: un rarísimo Lp bajo el nombre de FU2 (Fuck You Too), publicado en Italia, Francia, Australia y... España. La edición de aquí salió en el sello Olympo en 1978 (titulado “La nueva ola del Punk-Rock”). Se trata de un disco con todos los elementos del Punk Rock de la época, con versiones diferentes de temas de “Showbiz” y otros hechos expresamente para este Lp. Échale un galgo a cualquiera de las ediciones originales, aunque hace ocho o nueve años hubo una reedición pirata con la portada italiana.
   

                                         
   
Terry por su parte había colaborado como músico de estudio en un proyecto similar, el Lp de The Vacants. Un grupo de estudio cuyo batería era el futuro miembro de Pretenders Martin Chambers. Su Lp se publicó en varios países (pero no Gran Bretaña o USA), entre ellos España en el sello Apolo en 1978, con la etiqueta en la portada de “Oferta lanzamiento 295 pts.” Y el título “Punk Rock” en letras bien gordas. Interesante como curiosidad pero bastante malo.
Volviendo a los Downliners Sect propiamente dichos, Con Rod De’Ath grabaron en 1980 un par de temazos, “Colour-Coded Red” y “You Ain’t Doin’ Me Right”, que no saldrían hasta 1985 en un single de edición limitada en el sello norteamericano Inner Mystique. Con grabaciones en directo también de 1980 salió en 1986 un demoledor Lp en directo, “Live In The 80’s”, basado en temas del viejo repertorio de los Sect de los 60 y unas cuantas versiones de R’n’R y R&B. Mientras tanto Keith y Rod colaboraron también en las grabaciones del Lp “Rock and Horror” de Lord Sutch, grabado en 1982.
Terry Gibson por su parte publicó un excelente Lp en solitario, “Downliner”, cuya inadecuada producción espeluznó a los puristas del sonido de los 60 pero que contenía grandes temas, y un single en solitario a finales de los 80, “Tell-Tale Heart”, grabado con la colaboración de varios miembros de la Secta. El Lp salió también aquí en el cutre sello El Cocodrilo. Por esta época su madre falleció y con ella, según Don Craine, su sentido del humor. Abandonó los Sect para formar al poco tiempo su grupo actual, The TT’s, al mismo tiempo que Rod De’Ath. Ambos fueron sustituídos por dos ex miembros de los Barrier, un excelente grupo de Freakbeat de los 60 (con un 10” en Penniman que incluye cuatro de sus mejores temas): Del Dwyer (guitarra) y Alan Brooks (batería), con los que la formación sigue hasta hoy.
                                         
   
The 90’s suck and so you do
En 1991, el grupo publicó “Savage Return”, un interesante CD con 16 temas herederos del sonido de su disco del 77 que vale la pena buscar a pesar de su nefasta distribución. Por esa época Don y Keith se embarcaron en un proyecto paralelo con ex miembros de Creation, Yardbirds y Nashville Teens, llamado British Invasion All Stars, con los que publicaron dos Cd’s aceptables pero prescindibles, llenos de versiones. En el segundo Cd la lista de invitados se extendió a gente de los Pretty Things, Pirates y Procol Harum. En 1993 salió un Cd más bien mediocre, “A Light Went Out In New York”, grabado con Matt Fisher y dedicado a la memoria de John Lennon, y en 1998 otro álbum que vale la pena escuchar, “Dangerous Ground”. También colaboraron con los Headcoats de Billy Childish en un Ep en el que Don Craine es la estrella invitada y dos fantásticos Lp’s (éstos también con Keith Grant) bajo el nombre de “Thee Headcoats Sect”. En 2003 Don también colaboró en un espléndido Ep de los suecos Dee-Rangers, publicado, cómo no, en Munster.

   
Por fin el grupo pisó nuestro país por primera vez en 1998 y ofreció un inolvidable concierto en el Euro Ye-yé de Gijón. Desde entonces su única novedad discográfica ha sido el 10” grabado en directo en Suecia en marzo de 2000 (“Burning Snow”, en Penniman), compuesto por temas de su repertorio habitual y varias versiones a juego. Pocos años después volvieron a un meeting similar, el festival Go Lleida.
                                         
                           
     
Esto es todo, amigos
Los Sect siguen tocando allá donde les llaman, predicando su devoción por el R&B como cuando tenían 16 años y evitando por todos los medios un trabajo decente con horario y jefe. Podían haber sido tan grandes como tantos otros grupos de su momento, pero las presiones externas no iban con ellos. Ni falsa imagen de chicos malos, ni sesiones de fotos ridículas, ni moscones a su alrededor. Afortunadamente para nosotros, su espíritu pervive en sus grabaciones nuevamente disponibles en vinilo, y cómo no, en sus todavía apabullantes directos.